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Tecnologías LPWA

LTE-M vs NB-IoT: guía técnica para elegir

Son tecnologías hermanas, pero no intercambiables. Una es para cosas en movimiento que hablan poco; la otra, para sensores inmóviles que casi nunca dicen nada. Elegir mal multiplica el consumo y las repeticiones.

10 de abril de 20269 min

LTE-M (también llamada Cat-M1) y NB-IoT (Cat-NB1/NB2) son dos perfiles celulares del 3GPP pensados para dispositivos de bajo consumo y bajo coste. Ambos comparten el espectro LTE y ambos forman parte del 5G como componente mMTC (massive Machine-Type Communications). Pero sus capacidades son distintas lo suficiente como para que confundirlas salga caro.

Diferencias que importan en producción

  • Ancho de banda. LTE-M usa 1,4 MHz (hasta ~1 Mbps DL en Cat-M1, ~3 Mbps en Cat-M2). NB-IoT usa 180 kHz (~60–120 kbps). Si envías más de unos pocos KB al día, LTE-M respira; NB-IoT no.
  • Latencia. LTE-M: 100–150 ms típicos, aceptable para telemedida online. NB-IoT: 1,5–10 s en modo conectado, con picos mayores cuando el dispositivo sale de PSM. Un NB-IoT no vale para voz ni para un actuador que debe responder a un comando humano.
  • Movilidad. LTE-M soporta handover entre celdas: si el dispositivo va en un camión, una bici compartida o un localizador de personas, es la única opción razonable. NB-IoT originalmente solo hacía cell reselection en idle; desde Release 14 añadió handover opcional, pero en la práctica la mayoría de redes desplegadas siguen sin soportarlo. Para nodos móviles, asume que NB-IoT no es apto.
  • Voz. LTE-M soporta VoLTE. NB-IoT no tiene voz. Si el caso de uso incluye una alarma que requiere llamada (ascensores, eCall, personas mayores), NB-IoT queda descartado.
  • Penetración en interiores. NB-IoT gana: gracias a repeticiones y codificación redundante llega a MCL ≈ 164 dB (unos 20 dB más que LTE estándar), lo que se traduce en contadores de agua en sótanos o sensores enterrados. LTE-M llega a ~156 dB. Para activos fijos y difíciles, NB-IoT es la respuesta.

Consumo energético

Los dos soportan PSM (Power Saving Mode) y eDRX. En un perfil típico de una transmisión diaria de 200 B, un dispositivo bien diseñado puede rondar los 7–10 años con dos pilas AA de litio en NB-IoT, y 4–7 años en LTE-M. La diferencia viene del tiempo que el modem pasa transmitiendo: NB-IoT usa más tiempo pero menos potencia; LTE-M transmite más rápido pero despierta el PA (power amplifier) más alto.

Si el proyecto depende de autonomía a 10 años, mide consumo real con el modem que vas a usar, con la operadora que vas a usar, en la ubicación física del piloto. Las tablas de datasheet son orientativas; el campo manda.

Disponibilidad geográfica

En Europa, la mayoría de los operadores de tier-1 tienen ambas redes, pero con matices: Vodafone ha apostado históricamente por NB-IoT en su red europea, Orange combina ambas, Deutsche Telekom tiene cobertura NB-IoT excelente en Alemania y Países Bajos. En EE. UU., AT&T y Verizon apagaron sus redes NB-IoT parcialmente y operan principalmente LTE-M. En Asia, Japón, Corea del Sur y China apostaron masivamente por NB-IoT.

Para un dispositivo que vaya a venderse globalmente, la única respuesta razonable hoy es: modem con LTE-M + NB-IoT + fallback a 2G/3G donde siga disponible, sobre una SIM que haga roaming en ambos perfiles. Si fuerzas solo NB-IoT, renuncias a EE. UU. Si fuerzas solo LTE-M, pierdes buena cobertura en Alemania, Países Bajos y gran parte del mercado asiático.

Roaming y regulación

Aquí hay una trampa silenciosa. Muchas redes europeas permiten que un módulo LTE-M haga roaming como LTE normal — el operador visitado le asigna un portador LTE legacy y listo. Pero NB-IoT en roaming depende de acuerdos explícitos entre operadoras, y esos acuerdos no son universales. A día de hoy, si tu SIM es de un MNO español y el dispositivo viaja a Alemania, el roaming NB-IoT no está garantizado. Pide a tu proveedor la matriz de roaming NB-IoT real, país por país.

Cómo elegir: árbol de decisión práctico

  • ¿El dispositivo se mueve? → LTE-M. NB-IoT con handover solo si la operadora lo confirma por escrito.
  • ¿Necesita voz o llamada de alarma? → LTE-M (VoLTE).
  • ¿Envía comandos que esperan respuesta en menos de 2 s? → LTE-M.
  • ¿Es un sensor fijo, en sótano, enterrado o en hormigón, que transmite pocos bytes al día? → NB-IoT.
  • ¿Es un contador de agua/gas/electricidad con autonomía de 10 años como requisito? → NB-IoT, salvo que el despliegue sea solo en EE. UU.
  • ¿Va a vender globalmente y no puedes fragmentar SKU? → módulo dual LTE-M + NB-IoT y SIM multioperador que soporte ambos.

Errores que vemos a menudo

  • Probar en LTE-M en oficina y asumir que NB-IoT funcionará igual. No. Repite las pruebas con NB-IoT en la ubicación real — las penetraciones son distintas.
  • Olvidar que el apagado 2G/3G condiciona el fallback. Si tu módulo depende de 2G como red de respaldo, y la ruta que recorre el dispositivo pasa por países que ya apagaron 2G (Suiza, Australia, Japón), tu fallback no existe.
  • Asumir roaming NB-IoT. Pide la lista de países con acuerdo activo y fecha de validación.

En iot.cards vendemos SIM multioperador que soportan LTE-M y NB-IoT en las redes donde hay acuerdo, con fallback automático. Si te preparas para un despliegue a gran escala, conviene probar dos o tres operadoras en la zona real antes de firmar.

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